Los residuos mineros no adquieren valor por el hecho de ser aprovechables, sino porque alguien se encarga de su transporte. ACRP aporta precisamente todo el proceso completo.
Retirada del estéril in situ. Cata y clasificación.
Transporte por camión y tren según la distancia al puerto.
Manipulación y almacenamiento intermedio con la infraestructura existente.
Transporte por barco hasta el destinatario garantizado por contrato.
Las escombreras se encuentran a distancias muy distintas del puerto. Un único modo de transporte resultaría demasiado caro para unas y demasiado lento para otras. Por eso combinamos, según el emplazamiento.
Para emplazamientos cercanos al puerto, el transporte directo por carretera es la vía más rápida y económica. Sin trasbordos ni esperas.
Para emplazamientos alejados, el ferrocarril es la solución más económica y con menos emisiones, con volúmenes muy elevados por trayecto.

Medimos in situ y no estimamos. El material se cata en cada emplazamiento, con fecha, ubicación e identificación de la muestra. El análisis muestra si el poder calorífico superior (PCS) permite un aprovechamiento energético económicamente viable.
Para el propietario esto significa: no hay una suposición sobre el valor del material, hay un valor medido.
La minería ha dejado numerosas escombreras en el norte de España, de distinto tamaño y a distinta distancia del puerto. Las siguientes imágenes proceden de uno de los emplazamientos.
Una vez retirado el estéril, el terreno vuelve a estar disponible: ese es el beneficio inmediato para el propietario.
Si lo desea, asumimos también la gestión del material no aprovechable. El alcance y las condiciones se acuerdan caso por caso.
En este espacio no anunciamos deliberadamente nada que aún no se haya acordado de forma vinculante.